Desmontando mitos del e-learning #2: “Es demasiado solitario…”

netpartner_desmontando_mitos_elearning
NetPartner: Desmontando mitos del e-learning #2: “Es demasiado solitario…”

Una de las críticas más recurrentes del e-learning por parte de los defensores de la formación presencial es que se trata de un modelo de enseñanza demasiado solitario. Quienes utilizan este argumento aluden a que el hombre es un ser social por naturaleza, que necesita relacionarse con sus iguales y observarlos para aprender de ellos.

Sin embargo, en este punto cabe introducir un elemento de reflexión: ¿acaso el e-learning no permite la interactuación y un entorno de colaboración constantes? ¿No ofrecen los dispositivos tecnológicos la posibilidad de comunicarnos de la manera más rápida y efectiva con nuestro entorno?

La afirmación de que el e-learning es una solución demasiado solitaria, curiosamente, casi nunca parte de los profesionales que han participado en este tipo de formación ni de las compañías que han apostado por esta fórmula de aprendizaje.

Las nuevas tecnologías han revolucionado la manera en la que nos relacionamos a todos los niveles y, por supuesto, también en lo que se refiere a la formación. La evolución tecnológica es la que ha permitido que el aprendizaje a distancia diera paso a la formación online, y ésta al modelo e-learning, en el que los dispositivos de nueva generación, como tabletas y teléfonos inteligentes, cumplen un papel fundamental. Los más modernos dispositivos nos permiten estar en contacto permanentemente, en cualquier momento y sin importar hora ni lugar, y ésa es, precisamente, una de las grandes ventajas del e-learning, junto con la facilidad de uso de las herramientas, la fácil creación del contenido y la rapidez de implementación.

Es así como el e-learning deja de ser una actividad en solitario para pasar a formar parte de una actividad más social e interactiva, en donde se pueden compartir dudas, retomar ideas, realizar intercambio de opiniones o proporcionar sugerencias tanto con el tutor del curso como con el resto de estudiantes. La formación, así, se hace más asequible y, lo que es más importante, se establece un flujo de comunicación continuo, que incluso puede prolongarse una vez concluida la formación. El hecho de compartir conocimientos incrementa la productividad de los profesionales y, por tanto, la eficiencia de la compañía.

Son muchas las organizaciones internacionales que apuestan por la innovación del social learning, demostrando que debe formar parte de las estrategias globales de cualquier compañía. En el social learning el conocimiento se construye a partir de la colaboración e interacción entre compañeros. El manejo de redes sociales corporativas, foros, mensajes, wikis y blogs permite aprender de los demás y beneficiarse de las fortalezas de los compañeros a base de una interactuación constante. Se crean así comunidades de conocimiento activo donde los profesionales de cualquier gran compañía pueden adquirir las habilidades, competencias y conocimientos necesarios en un proceso de retroalimentación y crecimiento continuo.

Comparar la formación presencial con la formación a distancia no parece tener mucho sentido, ya que ambos modelos de aprendizaje podríamos decir que juegan en ligas diferentes. Pero es cierto que el e-learning ha tomado lo mejor del aprendizaje presencial para conformar un modelo capaz de formar a los alumnos más rápidamente, de una manera más eficaz y con una inversión menor. Con el e-learning el alumno recibe asesoramiento, orientación y apoyo en el momento en el que lo necesita, y puede establecer contacto con sus iguales para compartir con ellos sus impresiones y aprender de su potencial, lo que provoca que la palabra “soledad” no tenga cabida en el aprendizaje recibido.

Y es que con las nuevas tecnologías el individuo ya no se siente solo, sino más unido que nunca a su entorno, aunque no esté integrado físicamente en él en el momento de conectarse. Un factor que, para determinado perfiles, puede constituir una ventaja, ya que existen profesionales que no participarían mucho en un diálogo colectivo presencial, pero se sienten más libres si la manera de aportar es virtual.

Por último, hay que tener en cuenta que el aprendizaje e-learning se convierte en todo un éxito gracias al papel de la figura del tutor, quien conoce a sus alumnos y sus expectativas, y se muestra dispuesto a ofrecer asesoramiento individualizado, fomentar los intercambios y motivar a la participación a aquellos alumnos que considere más aislados. Su labor, junto con las oportunidades que ofrecen los dispositivos y las posibilidades tecnológicas actuales, permiten desmontar el falso mito de que el e-learning es una modalidad de formación en la que el alumno se siente solo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y e contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.