Desmontando mitos del e-learning #4: “Mi empresa no lo necesita…”

netpartner_desmontando_mitos_elearning
NetPartner: Desmontando mitos del e-learning #4: “Mi empresa no lo necesita…”

El temor al cambio es un comportamiento intrínseco al ser humano. Cuando alguien nos propone salir de nuestra zona de confort, habitualmente reaccionamos preguntándonos por qué es necesario, y siempre bajo la misma excusa: no necesitamos el cambio. Nos empeñamos en esta idea, aunque en el fondo estemos pensando en que quizá realizar un movimiento en sentido contrario pueda aportarnos ventajas.

Mientras que las previsiones para este año sitúan la cifra de negocio de la industria del e-learning por encima de los 100.000 millones de dólares, nos encontramos aún hoy con empresas capaces de negar esta evidencia y rechazar abiertamente este tipo de formación argumentando que no la necesitan, que se trata de una moda pasajera o incluso cosa del futuro.

En un mundo tan globalizado y competitivo como el actual, las compañías deben implementar una solución de aprendizaje lo suficientemente potente y flexible, capaz de reunir las cualidades necesarias para dar respuesta a las necesidades cada vez más exigentes y cambiantes de nuestra sociedad. Nuestra forma de aprender ha cambiado, y el e-learning es la respuesta para las compañías que deciden invertir en su futuro.

Por otro lado, el argumento de otras empresas para no adaptar soluciones de e-learning es que les funcionan bien otras fórmulas más tradicionales, como puede ser la formación presencial. Sin embargo, en un mercado donde la optimización de gastos es una de las prioridades de las compañías, ¿por qué no buscar una solución formativa que se traduzca en una menor inversión a cambio de un aumento de su eficiencia y alcance? Sólo hace falta comprobar las cifras relacionadas con el e-learning para darnos cuenta de que realizar este cambio en la formación de nuestra plantilla sólo puede aportarnos ventajas.

Unos beneficios tanto económicos -con la eliminación de desplazamientos, dietas y ausentismos- como en relación con la eficacia, la rapidez, la calidad del aprendizaje y algo importantísimo hoy en día para las empresas: el tiempo. Un rápido cálculo de las horas de trabajo perdidas por parte de una persona que recibe formación presencial nos permitirá reconocer que el e-learning actúa siempre a nuestro favor. ¿Buscamos un método lento, caro y poco efectivo, o una fórmula eficaz con la que optimizar costes y conseguir excelentes resultados? El e-learning es la respuesta.

Quizá lo que le preocupa es acceder a una fórmula de aprendizaje moderna y eficaz, porque piensa que está hecha exclusivamente para las nuevas generaciones. O tal vez no considere a sus empleados capaces de adaptarse a un aprendizaje colaborativo, social o conectado, basado en la rapidez y agilidad en la transmisión de conocimientos. En estos casos, quizá sus dudas se deban a una falta de información acerca de cómo puede iniciar o consolidar su estrategia formativa en un entorno e-learning de la mano de un equipo de profesionales capaces de identificar las necesidades de su compañía y la solución más adecuada para resolverlas.

Las excusas no pueden esconder la realidad. El e-learning no es una opción de futuro, sino una solución global y a su alcance que contribuye a la mejora de la eficiencia educativa y que aporta beneficios tangibles tanto para la empresa como para sus trabajadores. Reconocerlo y actuar en consecuencia es el primer paso para alcanzar el éxito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y e contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.