Potenciar habilidades individuales para una eficaz gestión por competencias

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NetPartner: Potenciar habilidades individuales para una eficaz gestión por competencias

Las competencias son comportamientos observables y evaluables, fruto de conocimientos, actitudes, habilidades, características individuales y motivaciones personales. Una eficaz gestión por competencias resulta clave para mejorar la competitividad de una compañía.

Para que una empresa exprese su máximo potencial y alcance la excelencia es necesario tener claro qué se necesita y cómo conseguirlo, identificando las virtudes y carencias de cada uno de los miembros del equipo y trabajando en ellas, con el fin de dar una respuesta a futuras necesidades.

Cabe preguntarse si el nivel competencial de la plantilla y las habilidades personales de cada uno de los miembros del equipo son los más adecuados para su puesto y, de forma global, para la empresa. Competencias como el trabajo en equipo, el liderazgo, la comunicación, el pensamiento analítico o la creatividad son fácilmente evaluables y potenciables en cada profesional. La formación nos da las herramientas para lograrlo y la motivación nos permite conseguirlo.

Un modelo eficaz

Planificar una gestión por competencias de manera eficaz nos permitirá obtener óptimos resultados. Para ello, el primer paso es definir las competencias. Una reflexión previa sobre cuáles son exactamente las competencias que necesitamos y cuáles las conductas que nos llevarán a ellas resulta imprescindible, siempre teniendo en cuenta no solo nuestra realidad presente, sino también necesidades futuras. Un proceso que debe ser trabajado a conciencia e interiorizado por todos los miembros del equipo humano.

Una vez definidas las competencias es necesario evaluar las mismas. Dentro de los sistemas de medición empleados destaca el denominado Evaluación 360º, con el que, a través de un cuestionario de competencias, todos los miembros del equipo evalúan a sus compañeros, además de a sí mismos. Los informes de evaluación automáticos ofrecen conclusiones instantáneas, además de permitir encontrar puntos ciegos, las fortalezas y debilidades de cada una de las personas que componen el equipo. Otra de sus ventajas es que, analizando competencias por grupos, podemos observar los puntos fuertes y débiles de cada uno de los departamentos analizados, con el fin de determinar qué conocimientos se precisan en función de los objetivos de la empresa.

Por último, el alcance de la evaluación por competencias favorece un seguimiento que resulta muy útil para la empresa, quien puede acceder a la comparación de resultados periódicamente, la observación de la evolución de los distintos miembros del equipo o incluso el análisis del retorno de las inversiones en materia formativa, lo que nos permitirá adaptar nuestros proyectos formativos en función de los resultados obtenidos.

Retos definidos… y conseguidos

La información recogida e interpretada nos permitirá planificar, definir y ejecutar el camino a seguir, teniendo en cuenta factores como competencias de gestión de resultados (planificación y organización, establecimiento de prioridades y toma de decisiones, emprendimiento…), las competencias sociales (comunicación, trabajo en equipo, relaciones interpersonales, persuasión y negociación, orientación al cliente…), las competencias directivas (dirección estratégica, liderazgo, visión de negocio, innovación, gestión del riesgo…) y competencias de ámbito personal (flexibilidad, iniciativa y autonomía, resistencia a la presión, integridad…).

La formación e-learning se convierte en una herramienta fundamental para mejorar el modelo de competencias de la empresa por todas las ventajas que implica, entre ellas la reducción de costes, la rapidez y agilidad en la transmisión de conocimientos, la reducción de los tiempos de aprendizaje, y la interactividad y eficiencia que engloba. Una formación que, por su flexibilidad, permite la motivación de los empleados, ofreciendo inmejorables resultados.

El reto de una gestión de competencias eficaz es conseguir que la empresa pueda cumplir sus objetivos productivos y financieros, incrementando la cifra de negocio, la cuota de mercado y la reducción de costes. Pero no solo eso. Integrar un equipo de trabajo formado y resolutivo, que se acerca día a día a la excelencia, es el elemento diferenciador de aquellas empresas capaces de despegar, frente a aquellas otras que se quedan estancadas.

Descubre nuestra Solución de "Evaluación de competencias".

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